Antes hemos mostrado el caso de un perfil de direcciones para diferentes países donde el Código Postal tenía longitudes y patrones diferentes.
Hoy tenemos como origen de datos, una tabla de los códigos postales que aparecen asociados a cada cliente en una aplicación real. En este caso, no hay proceso automatizado ni validación de datos, el texto se traga “lo que le echen” y así están de “sucios” los datos. Sigue leyendo
